
Por JORGE MARINELLI. La crisis en el fútbol argentino parece no tener fin. A la falta de buenos resultados de los equipos del fútbol local a nivel internacional en los últimos años, se suma la crisis que vive la Selección. ¿La salida? Parece lejana…
El fútbol a nivel mundial pasó por distintas etapas en los últimos 30 años. Hubo equipos o selecciones que parecían estar identificadas por un juego, y tuvieron que cambiar de estilo en la búsqueda de un objetivo. Con el paso del tiempo y ante la aparición de algunos jugadores de calidad muchos tuvieron que reacomodar las ideas, y a partir del cambio llegaron los resultados. Siempre cuando se le dá un giro de 180° a cualquier proyecto, lo primero que hay que saber es que se quiere: si el resultado como premisa, o la manera en la que se intentará a llegar a él.
En los ’70 la se disfrutaba del “jogo bonito” de Brasil, se cuestionaba el catenaccio de Italia, o admirábamos la Naranja Mecánica y los tanques alemanes, y casi cuatro décadas después nos damos cuenta que salvo Brasil y en parte Holanda, los demás se animaron a cambiar y parece que van por el buen camino; mientras tanto nosotros seguimos discutiendo sobre cuál es la nuestra.
Pregunta que en mi modestísimo entender puede tener varias respuestas, pero todas ellas son imposibles de sostener si no se tienen convicciones firmes.
Uno de los casos más claros es el de España.
Históricamente identificada como La Furia, recién fue campeón cuando supo interpretar de qué manera había que jugar a partir de las características de sus jugadores.
Dejaron de lado el viejo estilo para darle paso a lo que proponen sus futbolistas actuales y de esa forma logaron ser un espejo en el que muchos quieren mirarse.
En Alemania tuvieron que refundar la Bundesliga a pesar que sus equipos eran protagonistas en Europa y su Selección había llegado a la final del Mundial 2002 que perdió con Brasil. Los germanos a diferencia de Argentina o Brasil tuvieron siempre a la mayoría de sus jugadores participando del torneo local, pero hicieron un “click” cuando se dieron cuenta que su estilo era difícil de sostener. Los famosos tanques habían dejado de salir en cantidad y calidad, entonces resolvieron programar métodos conjuntos de trabajo para intentar volver a tener protagonismo. Pasaron por varias etapas, entre ellas la de tener que nacionalizar jugadores para tener un seleccionado medianamente competitivo, y el paso del tiempo lo encuentra nuevamente en los primeros planos del mundo futbolístico, con un estilo que comenzó a dar sus frutos en el Mundial del 2006 con Jürgen Klinsmann y sostiene con quién en aquel entonces era su ayudante, Joachim Löw. Hoy hay una manera de jugar distinta a la tradicional, que trata de respetar la pelota y progresar en el campo a partir de la tenencia.
Otro que está apostando a cambiar es Italia. A pesar del título conseguido en Alemania 2006, aquello pareció ser el principio del fin. Después de Lippi, llegó la era Donadoni y finalmente con el retorno del entrenador campeón del mundo volvió al viejo estilo y un nuevo fracaso en Sudáfrica. El reciente arribo de Césare Prandelli al Seleccionado azzurro fue mirado con cierto resquemor en la península, sin embargo su trabajo realizado en Fiorentina trató de sostenerlo en la Selección y por el momento se ganó el respeto de todos. Lo dijo hace poco Roberto Baggio cuando visitó nuestro país: “El fútbol italiano tenía que cambiar, sino su futuro sería negro”. Supieron reaccionar a tiempo y de a poco están encontrando una forma de jugar a la que no estaban acostumbrados, pero entendieron que ese es el camino.
A Holanda la sostiene la escuela futbolística que siempre lo identificó, aún siendo una de las selecciones que siempre se queda en la puerta del título grande. Su fútbol sigue siendo uno de los mayores proveedores de jugadores a las ligas más importantes de Europa, sin embargo el paso del tiempo no hizo torcer el rumbo, soñando con que en algún momento el tan ansiado título pueda llegar.
Todas las selecciones antes mencionadas se clasificaron cómodamente a la próxima edición de la Eurocopa que se jugará el próximo año en Polonia y Ucrania. España y Alemania, ganaron todos los partidos que jugaron. Italia finalizó invicto y Holanda recién perdió el último encuentro.
Es verdad que las eliminatorias europeas tienen selecciones sin historia y muy débiles, casi tanto como algunas de nuestro continente, que ante la devaluación futbolera de nuestro equipo, parecen cucos.
Será cuestión que alguien se anime a decir que “hasta acá llegamos, así no podemos seguir”. Si no nace de algún entrenador, será tarea de algún dirigente o el mismísimo presidente de la AFA, quién deberá dejar rencores de lado y formar una gran mesa para definir cómo salir de este laberinto, y si no se encuentra la receta en casa, será cuestión de preguntar cuál puede ser la fórmula. Antes de que sea demasiado tarde
FUENTE:DIARIOSHOW
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