
El cordobés se emocionó al escuchar el himno argentino, en la previa del choque entre Mónaco y Nadal.
Arrancó la ilusión de alzar por primera vez en la historia la Ensaldera de Plata, trofeo que se hace esquivo desde hace tres finales (1981, 2003 y 2008). En el estadio La Cartuja, de Sevilla, juegan Argentina y España.
En la previa, los jugadores conducidos por Modesto "Tito" Vázquez se abrazaron. Se apretaron bien fuerte. Cerraron los ojos y soñaron. Esas fueron las sensaciones, mientras se escuchaba el himno argentino, previo al partido ante España. David Nalbandian, uno de los símbolos de este grupo, era uno de los que se mostraba más sensible. Y lloraba. Fue la primera gran emoción de la jornada. Una que promete muchas más.
FUENTE:A24
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